El pasado jueves 15 de agosto la consejería de salud de la junta de Andalucía decreto una alerta por un brote de listeriosis en las provincias de Sevilla y Huelva. Esta alerta fue provocada por un producto de carne mechada llamado “La Mechá” tras haberse detectado en 40 personas un brote de listeriosis en ambas provincias. El inicio de alerta tiene como consecuencia inmediata la retirada de este producto fabricado por la empresa Magrudis que tiene su domicilio fiscal en la ciudad de Sevilla.
Los primeros casos empezaron a detectarse semanas antes en la provincia de Sevilla mayormente y en Huelva. La listeriosis en una enfermedad provocada por el consumo de alimentos contaminados por Listeria monocytogenes, que es un bacilo Gram positivo y que provoca diarrea y fiebre y que tiene una mortalidad considerable en individuos sanos y aun mas alta en individuos sensibles como embarazadas, personas mayores, niños e individuos inmunodeprimidos. Durante el proceso de hospitalización de estos pacientes se les hicieron entrevistas en forma de encuestas epidemiológicas siguiendo los protocolos de actuación observándose que todos habían consumido la carne mechada de la marca “La Mechá”.
La consejería de salud procedió a enviar muestras de este genero al instituto Carlos lll de Madrid (un instituto de referencia respecto a enfermedades infecciosas) para su análisis. Posteriormente, el instituto confirmo que el origen del brote procedía del producto de la empresa sevillana Magrudis. Después de esta confirmación, la consejería de salud a través de la Dirección de salud publica procedió a establecer la alerta sanitaria sobre este producto para su retirada de la venta y consumo. Al no saberse la cantidad exacta del producto que se ha vendido, en esas fechas se sospechaba que podría haber más casos de listeriosis.

Como se descubrió más adelante la carne mechada no era el único producto contaminando que vendía la empresa Magrudis, posteriormente descubrieron la bacteria en el lomo al jerez y el lomo al pimentón. A demás de esto, la empresa Magrudis vendía carne en forma de marca blanca a través de la firma Comercial Martínez León, en la cual se descubrió posteriormente la presencia de la bacteria, este hecho no fue descubierto por las autoridades sanitarias hasta ocho días después de decretarse la alerta sanitaria. Este hecho no fue descubierto por los cauces ordinarios de la consejería de sanidad a través de la información que deben tener ambas empresas, sino a través de una conversación entre el dueño de un establecimiento y un inspector de sanidad en la localidad sevillana de Brenes, evidenciando la falta de los mecanismos necesarios para la gestión de este tipo de alertas en Andalucía. Tras el descubrimiento de la marca blanca, se hizo una inspección a la empresa Comercial Martínez León y por precaución se procedió a la inmovilización de los lotes y a la comunicación a los establecimientos a los que se la habían vendido anteriormente para su retirada del mercado.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), dependiente del Ministerio de Sanidad, amplio la alerta a otros 12 productos de la marca La Mechá, después de recibir la notificación de la Junta de Andalucía. La distribución de estos 12 productos se realizó mayoritariamente en Andalucía y en menor proporción en Madrid y Cataluña.
A la vez que se declaraba la alerta sanitaria, la guardia civil iniciaba una investigación para encontrar el foco de infección y descubrir los culpables del mayor brote de listeriosis de la historia en este país, tras los análisis correspondientes se descubrió la presencia de la bacteria en las mechadoras. Las empresas de la industria alimentaria están obligadas a hacer análisis de peligros y puntos de control críticos (APPCC) para garantizar la inocuidad alimentaria, en este caso dicha empresa no los llevo a cabo de forma efectiva, y esto fue lo que produjo que se extendiera el brote de listeriosis. Una de las hipótesis que se barajan es que el fallo se produjera tras una ampliación de la nave donde se producían los productos cárnicos, ya que esta ampliación se hizo sin control publico y sin la autorización correspondiente por parte de la junta, ya que esta debe asegurarse de que se cumplen los APPCC tras la ampliación.
El balance general del brote de listeriosis se ha saldado con 204 afectados, cinco abortos y tres muertos. Todos los fallecidos eran mujeres, dos de ellas mayores de 70 años y otra mujer de 90. Además de estos afectados, la mala gestión del brote de listeriosis ha llevado a prisión a los principales responsables de la compañía, tanto el padre considerado como el dueño real de la empresa como los dos hijos, el mayor de los cuales figuraba como administrador y accionista único en el registro mercantil. El balance también ha sido negativo para las autoridades sanitarias del ayuntamiento de Sevilla y de la Junta de Andalucía, ya que su cruce de reproches y su falta de control de las autorizaciones para las industrias cárnicas los han convertido en cómplices del brote, el mayor brote de listeriosis jamás registrado en España.